Bienvenidos alumnos del Colegio Xochicalli al PPCC
Autor: Edsel Robles
Editoras: Thania Ibarra y Sol Téllez
Fotografías: Mayté Espinoza
La emoción de la visita de los alumnos del Colegio Xochicalli
Una semana antes, nos avisó nuestra directora del proyecto, la Dra. Nawa Sugiyama, que recibiríamos una visita especial en Plaza de las Columnas. Recibimos principalmente visitas de investigadores, pero esta vez serían alumnos de preescolar y de secundaría. Al principio tuvimos un poco de dudas ya que ninguno de nosotros ha estudiado pedagogía, pero el entusiasmo de recibirlos y nuestra experiencia con familiares de diversas edades, nos animó a planear la visita. Como anfitriones, queríamos que nuestros visitantes tuvieran una gran experiencia.
Manos a la obra
Entre todos los compañeros se hizo una lluvia de ideas, sobre las diversas actividades que podíamos desarrollar con los visitantes. Lo más emblemático de la arqueología son las excavaciones y los grandes descubrimientos, por lo que planeamos que la actividad principal fuera una pequeña excavación. Hubo diferentes propuestas de los materiales que deberían ser colocados en excavación, se decidió colocar un poco de todo, menos obsidiana para evitar accidentes. Se trazó un área de 3 x 3 m, la cual estaba delimitada por piedras y se retiró todo lo que pudiera causar algún percance. Se utilizó tierra cribada de nuestras excavaciones, y se colocaron materiales modernos simulando contextos arqueológicos. Las piezas de cerámica que pudimos conseguir, fueron elaboradas por ceramistas de Teotihuacan, las cuales tienen una apariencia parecida a las piezas arqueológicas, esto hizo más enriquecedor este acercamiento pasado-presente.

También se hicieron propuestas de las actividades que los niños realizarían después de la excavación, como una clase de laboratorio en campo. Se propuso hacer rompecabezas, cuentos, esquemas y dibujos. Los compañeros tuvieron más ideas, a partir de diversas conversaciones con familiares, para saber cuáles son sus preferencias a partir de su edad. En el caso del dibujo de piezas, nuestro artista dibujante del proyecto, Ramiro Medina, realizó dos propuestas a partir de un vaso teotihuacano moderno. La primera propuesta fue para los niños más pequeños, que consistía en colorear el vaso. En el caso de los adolescentes, la propuesta era solo colocar puntos guías para que ellos ejecutarán el resto del dibujo.

Puesta en escena
El lunes 14 de julio, en las inmediaciones de Plaza de las Columnas dentro de la Zona Arqueológica de Teotihuacan, recibimos la visita de los alumnos del Colegio Xochicalli, este colegio se encuentra ubicado en el municipio de San Juan Teotihuacan.
Asistieron a esta visita, alumnos de segundo de preescolar y de tercero de
secundaria. Nuestro objetivo fue: divulgar las actividades realizadas por el proyecto y acercar a los niños al conocimiento del pasado prehispánico que los rodea. Nos gustaría hacer más actividades de divulgación en el futuro, donde puedan acudir más escuelas de educación básica de las comunidades aledañas a la Zona Arqueológica. Las infancias, al interesarse en el pasado prehispánico de sus comunidades, pueden convertirse en los futuros aliados en la protección del patrimonio arqueológico que se encuentra en su comunidad.
Para la actividad, los visitantes se dividieron en grupos para hacer más fluida la interacción con los arqueólogos. Se desarrollaron tres actividades: un recorrido por nuestras excavaciones arqueológicas, una excavación simulada, y las actividades en los laboratorios en campo.
Esos montículos que ves
La primera actividad fue la visita guiada por las excavaciones arqueológicas que se están efectuando actualmente en el Complejo Plaza de las Columnas. Aquí los visitantes pudieron apreciar que las elevaciones que ven en los terrenos, en muchas ocasiones se trata de edificios antiguos. En el caso del Complejo Plaza de las Columnas, los pisos y muros muchas veces se asoman al retirar los primeros centímetros de tierra.

La emoción de descubrir el mundo
La segunda actividad consistió en un área donde se simuló una excavación, para explicarle a los visitantes la importancia del registro arqueológico y cómo el contexto nos ayuda a entender los materiales que recuperamos. En esta actividad, colocamos materiales cerámicos y osteológicos modernos a manera de un contexto arqueológico, para que los visitantes los excavaran. Esta sensación de descubrir algo, emocionó tanto a los más pequeños como a los adolescentes. Los primeros niños participaron con mucha energía, la cual fue encauzada por las arqueólogas Thania Ibarra y Sol Téllez que dirigieron esta actividad. Los adolescentes fueron más meticulosos al momento de explorar los contextos y se les preguntó sobre su percepción del patrimonio.



Derrumbando mitos
Mientras los visitantes excavaban, la conversación con los arqueólogos continuaba. Los jóvenes expresaban sus dudas sobre el fechamiento de los materiales o sobre el papel del patrimonio en la sociedad. También una duda recurrente en los diversos grupos, fue sobre qué sucede si algún familiar tiene piezas arqueológicas o si hay vestigios en la propiedad de un conocido. Como respuesta los investigadores mencionaron que el INAH no puede quitar las piezas a alguna persona que las tenga en posesión, y tampoco sus predios están en riesgo. Se platicó sobre la importancia de no extraer los materiales arqueológicos que se encuentren en sus casas y terrenos, ya que se pierden datos importantes como el contexto. Y se recalcó la importancia de acercarse al INAH, ya que es el instituto encargado de proteger el patrimonio del país y enriquecer el conocimiento que tenemos sobre nuestro pasado.
Y después de la excavación, ¿qué sigue?…
La tercera actividad correspondió a la ejemplificación de algunas actividades efectuadas en nuestros laboratorios: la limpieza de los materiales de excavación y los procesos de restauración de las piezas. Esta última actividad fue donde los alumnos de todos los grados participaron de manera más entusiasta.


También se contó con un área de restos de fauna, donde se les contó sobre la importancia de los animales en la antigua ciudad de Teotihuacan. La presencia de estos tuvo diversas funciones, más allá de la parte alimenticia, incluyendo el uso de pieles, la presencia de mascotas, e incluso en ámbitos de inspiración tanto para crear pinturas murales, como para convertirlos en personajes de cuentos y leyendas.
Finalmente, en el área de laboratorios, contamos con la participación del artista dibujante de nuestro proyecto, Ramiro. A partir de un vaso teotihuacano moderno, que los niños debían recuperar en excavación, para posteriormente llevarlo al área de limpieza y restauración. Ramiro recreó su trabajo con los visitantes, quienes según la edad debían colorear o ejecutar los trazos para reproducir el diseño de las piezas. Esta actividad permitió que él pudiese identificar las actitudes y aptitudes de los diversos visitantes, en el caso de los niños indicó a sus padres sus observaciones y cómo podrían potenciar las habilidades de sus hijos. Con los adolescentes, los comentarios se hicieron al momento hacía cada uno de ellos, sobre cómo podían mejorar sus habilidades en el dibujo.


El click con los jóvenes
Se les comentó a los jóvenes que Teotihuacan era una gran ciudad, donde había distintos grupos étnicos, sedes de poder, momentos arquitectónicos, etc. A partir de eso, los adolescente tuvieron distintos intereses, como: cuáles eran los materiales más apreciados, sus modas, tendencias en su decoración de los edificios y los tipos de construcciones.
Nuestras impresiones
Esta actividad fue más satisfactoria de lo que imaginamos. La participación, preguntas e intereses, no solo de los alumnos, sino también el interés mostrado por padres de familia y maestros, nos hizo reflexionar, sobre la importancia que aún guarda la ciudad de Teotihuacan y el rol que juega para las comunidades. Sus preguntas nos permitirán incluir en nuestras investigaciones sus intereses para poder responder sus interrogantes en un futuro.
Esperamos gustosos las visitas de más alumnos de las diferentes escuelas que viven alrededor de la gran ciudad prehispánica de Teotihuacan.
Agradecemos a Jesús Torres del Departamento de Museos y Comunicación Educativa de la Zona Arqueológica de Teotihuacan por su apoyo para coordinar la visita y a Rogelio Rivero Chong, director de la Zona Arqueológica de Teotihuacan.