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Los elementos de la dieta antigua: cómo el análisis de isótopos en el laboratorio ayuda a los arqueólogos

Los elementos de la dieta antigua: cómo el análisis de isótopos en el laboratorio ayuda a los arqueólogos

por Esther Aguayo

La comida es una parte muy importante de nuestras vidas, pero es un aspecto difícil de reconocer en el registro arqueológico. Por lo general, los arqueólogos tratan de encontrar huesos de animales y otros residuos en antiguos depósitos de basura o  vasijas, para averiguar lo que la gente pudo haber comido. Sin embargo, actualmente hay una herramienta que los arqueólogos pueden utilizar y que puede decir mucho sobre lo que las personas y los animales consumieron: los análisis de isótopos estables. Esta metodología permite conocer la composición química de huesos humanos y de animales, por lo que puede revelar valiosa información sobre la dieta y en consecuencia, los arqueólogos pueden proyectar ideas sobre la organización social y la interacción entre los seres humanos y los animales.

Todos los organismos vivos están compuestos de moléculas que han comido y en consecuencia han absorbido durante toda su vida. Los huesos, los dientes, y hasta las moléculas del cabello pueden decir mucho sobre la historia de vida y el medio ambiente de un organismo. Estas moléculas contienen elementos que se denominan isótopos estables, y su composición puede variar dependiendo del entorno en el que ha vivido del organismo. Ciertos factores como la temperatura, la altitud, la nutrición y la humedad afectan dicha composición isotópica y se verá reflejado en los tejidos que analizamos. Los isótopos que se pueden analizar son los de carbono, oxígeno, nitrógeno y estroncio.  El carbono se encuentra en el grafito de nuestros lápices y en el aire que respiramos y luego expiramos como dióxido de carbono; también, el carbono se relaciona con el mecanismo en que las plantas obtienen energía, es decir, la fotosíntesis. Los ciclos de los isótopos del carbono C3 y C4 son las vías fotosintéticas más comunes que una planta utiliza, y sus proporciones varían de una especie de planta a otra. Como estos isótopos pueden ser determinados en los huesos de un animal o una persona que haya comido plantas, los arqueólogos pueden reconstruir cuáles plantas comieron, dónde vivían (basándose en los lugares donde crecen/crecían dichas plantas), y cómo su dieta pudo cambiar a través del tiempo…¡Esta es la información que se puede deducir “sólo” del carbono! He ahí la importancia de recopilar la información que proporcionan los análisis de isótopos estables.

Fragmento de hueso de ciervo arqueológico con sección removida para el análisis de isótopos.

¿Cómo realizan los arqueólogos análisis de isótopos? En mi caso, en el Laboratorio de Ciencias Arqueológicas de la Universidad George Mason ayudo a preparar los huesos para poder extraer la información isotópica requerida, como en el caso de los huesos arqueológicos recuperados en las investigaciones del Proyecto Complejo Plaza De Las Columnas (PPCC). Primero se limpian los huesos después de la excavación. Después se separan de acuerdo a especies identificadas, se fotografían y se documentan bien para tener un mejor registro; es muy importante esta documentación porque el análisis de isótopos es un proceso destructivo. Una vez que los huesos están limpios, me aseguro de quitar todo resto de tierra adherida alrededor y dentro del hueso, empleando una herramienta rotatoria, con la cual también se extrae la muestra del hueso que será utilizada en el análisis isotópico. A continuación, “lavo” esa muestra en un baño sónico, el cual elimina el resto de la suciedad, que no pudo retirarse a mano, mediante ondas sonoras de alta frecuencia.

Muestras de isótopos listas para ser remojadas durante la noche.

Después de dejar secar la muestra durante una noche, la trituro con un mortero y pistilo de ágata hasta convertirla en un polvo fino. Luego la peso y la transfiero a un tubo para que pueda remojarse durante la siguiente noche en una solución química que eliminará la mayoría de sus componentes orgánicos. Posteriormente, enjuago la muestra con agua ultrapura y mediante una solución ácida, elimino por completo los compuestos orgánicos restantes. Finalmente, la vuelvo a pesar y entonces, la muestra está lista para llevarla al espectrómetro de masas del Smithsonian Museum Conservation Institute. Este equipo es capaz de medir las variaciones isotópicas de la muestra, y estas variaciones son las que proveerán la información para que los arqueólogos reconstruyan la dieta del individuo y el ecosistema en el que vivía.

Adición de la solución química para eliminar el material orgánico del polvo óseo.

A primera vista, el análisis de isótopos puede resultar intimidante para alguien con poca experiencia trabajando con productos químicos y robustos equipos de medición. Sin embargo, he disfrutado enormemente mi tiempo trabajando en el Laboratorio de Ciencias Arqueológicas aprendiendo sobre los isótopos y cómo muchas preguntas sobre la vida antigua pueden ser contestadas a través de estudios como este. Los análisis de isótopos estables abren una nueva ventana a la vida antigua que puede brindar información a los arqueólogos para inferir más allá del propio consumo de alimentos. En el PPCC, el análisis de isótopos ha permitido a sus investigadores encontrar información valiosa sobre el manejo de fauna y cómo esto incidió en la estructura social en la antigua ciudad de Teotihuacan. Así, el potencial de los análisis isotópicos es bastante amplio, y los arqueólogos tienen aún mucho que descubrir aplicando esta fascinante metodología en sus investigaciones.

Referencias:

  1. France, Christine A.M., Douglas W. Owsley, and Lee-Ann C. Hayek. “Stable Isotope Indicators of Provenance and Demographics in 18th and 19th Century North Americans.” Journal of Archaeological Science 42 (2014).
  2. Schwarcz, H.P, M.J. Schoeninger. “Stable Isotopes of Carbon and Nitrogen as Tracers for Paleo-diet Reconstruction.” In Handbook of Environmental Isotope Geochemistry, by M. Bakaran, 725-742.
  3. Sugiyama, Nawa, William L. Fash, and Christine A. M. France. “Jaguar and Puma Captivity and Trade among the Maya: Stable Isotope Data from Copan, Honduras.” Plos One 13, no. 9 (2018) .
  4. White, Christine D. “Stable Isotope and the Human-Animal Interface in Maya Biosocial and Environmental Systems.” Archaeofauna 13 (2004). 183-198.

Temporada 2018

Temporada 2018

¡Una gran experiencia!

Durante este verano 2018, la temporada de campo del Proyecto Complejo Plaza de las Columnas ha sido una experiencia exitosa. Comenzando el 2 de julio, seis arqueólogos llevaron a cabo excavaciones en cinco áreas de gran interés, uno más continúa con el recorrido de superficie del Valle de Teotihuacan, y dos estudiantes internacionales junto con 23 trabajadores auxiliares de campo nos apoyaron en estas importantes actividades, además de 13 personas más en laboratorio. Asimismo, varios especialistas han llegado y otros más están por llegar para desarrollar estudios de materiales arqueológicos y muestras que complementan información reveladora sobre el pasado en esta región.

La convivencia de nuestro equipo y el aprendizaje que cada año compartimos integran una grata experiencia en esta valiosa labor para conocer más y mejor nuestro pasado.

¡A punto de cerrar las excavaciones, todos los que formamos parte del equipo del proyecto esperamos con alegría compartir más de estas experiencias con el público!

 

Y detrás de los arqueólogos…los auxiliares de campo

Y detrás de los arqueólogos…los auxiliares de campo

por Adriana Sánchez

 

Ha sido una semana intensa, estamos concluyendo la tercera temporada de trabajo de campo (2017) del PPCC, esto se traduce en concluir todos los pendientes de campo, la última foto, el último trazo al dibujo, la última letra de la descripción y en el diario de campo.

Contamos con tan sólo tres días para tapar o rellenar las cuatro últimas áreas exploradas. La primera de 12m de largo por 3m de ancho con algunas zonas que alcanzan los 2m y hasta los 4m de profundidad; la segunda, que no es tan ancha pero sí larga y complicada de rellenar, es un túnel de más de  diez metros de largo, más diez metro de ancho y un metro y medio de altura; la tercera se localiza en la parte superior de uno de las estructuras más altas del conjunto con un área aproximada de 9m por 6m con una profundidad de 3m aproximadamente; y la cuarta corresponde al túnel que se comenzó a explorar en la primera temporada de campo (2015) y del que se han obtenido cosas muy interesantes.

Terminando de escribir o hacer lo ¨ÚLTIMO de lo ÚLTIMO¨ en campo, iniciamos con el cierre de excavaciones y es entonces cuando la adrenalina aumenta, el estrés y la angustia se hacen presentes, las emociones se agolpan. Todas las áreas de trabajo deben quedar limpias, las zonas de excavación deben quedar perfectamente cubiertas.

Para estas labores nos apoyamos en las personas que nos auxilian en las labores de campo, vecinos de localidades cercanas a la Zona de Monumentos Arqueológicos de Teotihuacan (ZMAT). Son jóvenes que hace apenas un par de meses han cumplido su mayoría de edad (18 años) y que experimentan en el proyecto su primer trabajo, o bien, personas mayores que tienen más de 10 años participando en diversos proyectos de investigación arqueológica dentro de la ZMAT.

Ellos son los que hacen el trabajo duro: cargar las cubetas hasta la criba, sacar las grandes piedras de las excavaciones, idearse formas para acomodar las lonas y proteger las excavaciones de la lluvia, entre muchas otras cosas más; y aunque nosotros los arqueólogos dirigimos todas estas actividades, debemos reconocer que mucho del trabajo físico lo realizan ellos.

Y son ellos los que soportan el mal humor del arqueólogo producto del estrés por concluir en tiempo y forma; pero también son ellos lo que de pronto te dan ánimo para seguir “en esto de la arqueología”.

No cualquiera puede ser auxiliar de campo en un proyecto arqueológico, dentro de la rudeza física que demanda el trabajo se debe ser sensible y hasta delicado. Es por la conjunción de estas tres cualidades que algunos quizá no vuelvan el siguiente año; pero sabemos que a muchos de los que han estado en este proyecto los veremos la próxima temporada de campo, nos saludaremos con alegría y nos daremos la mano para continuar trabajando, pese a la angustia y al estrés que trae consigo el cierre de la temporada de campo.

¡GRACIAS a todos y cada uno de las personas que nos auxiliaron durante esta tercera temporada de campo! MUCHAS GRACIAS

83° Reunión Anual de la SAA = Un Éxito!

83° Reunión Anual de la SAA = Un Éxito!

¡Hola a todos! Tuvimos una participación sorprendente en la 83° Reunión Anual de la SAA en Washington, D.C. La pasamos de maravilla compartiendo con ustedes sólo un fragmento de nuestro trabajo multidisciplinario en el Complejo Plaza de las Columnas. En nombre del equipo del PPCC – pasado, presente y future – ¡muchas gracias por todo el apoyo! Este verano reanudaremos las excavaciones y esperamos continuar explorando y compartiendo nuestros hallazgos con ustedes.

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